Amor, parece mentira que en cuanto más me alejo de ti para dejar atrás el dolor, la vida vuelve hacer de las suyas y nos enfrenta una vez más.

Tu mirada en mí fue el todo y el nada, tus ojos y tu cuerpo dijeron mucho más que las mismas palabras. Mi yo, mi todo reaccionó ante ti y sé que lo sentiste igual.

Fue solo un momento, fue mágico y total, morí y renací en un segundo. Y mi amor por ti sigue siendo el mismo sin modificación, intenso, enorme, único, aquel que nunca conocerá el final.

Te amé, te amo y te amaré por siempre, eso me ha quedado claro por siempre mi amor.

IV - 2 de abril 2008.