Hoy, alguien me ha dicho que el destino no dispone nuestras vidas, ya que a ese nosotros le damos forma. Las coincidencias son las que marcan la vida de las personas porque tienen su razón de ser.

Justo por esa razón entendí que no debo aferrarme a ti, te dejaré volar una vez más, y dejaré que el tiempo, Dios o las coincidencias nos permitan volver a cruzar nuestros caminos, si debe de ser así.

Me queda el consuelo de saberme amada infinitamente por ti, el saber que gracias a ti yo he amado y por eso somos especiales, porque muy pocos tienen la dicha de amar y ser correspondidos. Y aunque mis palabras no tengan sentido para muchos, tú y yo sabemos que este amor nuestro cruzará las barreras del tiempo y muy probablemente pasará a la eternidad.

Por más que luchamos, nuestras vidas tomaron rumbos diferentes, y aunque nuestro amor logró sortear el tiempo y la distancia, hoy que hemos vuelto a encontrarnos compartimos nuestras vidas con otras personas que no amamos, pero a las que nos debemos.

Te amaré por siempre porque mi corazón nunca dejó de ser tuyo y tengo la certeza que yo viviré por siempre en el tuyo.

Una vez más te digo adiós por el bien de los demás, aunque nuestro amor vaya de la mano con el dolor.

Hasta siempre mi LAPS.